I.
Ubicado al interior de una trama hilvanada a partir de hebras culturales, sociológicas, económicas, estéticas y políticas, el docente en artes constituye uno de los principales agentes de construcción y consolidación identitaria y comunitaria. Restringido o potencializado a partir de sus posibilidades inmediatas de acción, este agente político transita al interior de un contexto oficioso vago, donde el porcentaje de posibilidades estéticas de intervención y rescate sociológico y cultural, equilibran -de algún modo-, la incertidumbre creativa que los aqueja.
II.
Hablar de "roles y funciones" implica la existencia (no siempre evidente) de distintos "bagajes y programas" de construcción de realidad. Con base en lo anterior, resulta posible afirmar que las "expectativas y obligaciones" depositados en esta figura (mitad pedagógica/mitad artística -cien por ciento estética), varían según la mirada que le aborde y el discurso derivado de la misma. Donde cada discurso deberá abordarse como un fenómeno de carácter dicotómico concretizado de forma práctica y textual.
Desde la perspectiva Estatal, el docente en artes no es sino un engrane administrativo cuya función inmediata es la transmisión de los marcos estéticos elementales de desarrollo identitario (individual y colectivo) y -por lo tanto- de constitución sociológica y cultural. Su trabajo debe, de acuerdo a lo contenido en los distintos Documentos que amparan su existencia dentro del organigrama, -por así decirlo- garantizar la introducción y aprehensión de los principios formativos (educativos?) básicos de apreciación artística. En aras de garantizar la distribución de bagajes/marcos específicos y escenarios estéticos determinados de desarrollo intelectual, emocional, político y cultural, el Estado mexicano, como el resto de los países, ha desarrollado manuales especializados de concreción docente tan ambiciosos como ambiguos y estéticamente incongruentes; que pocas veces rebasan las posibilidades áulicas de interacción.
La aparente pulcritud pedagógica que permea los Planes y Programas de Estudio desarrollados por el Sistema Educativo Mexicano es producto de procesos editoriales de redacción; y responden, en realidad, a necesidades Estatales de administración social derivadas de procesos macroeconómicos de carácter global. Lo anterior, aunado a los propios marcos formativos de los docentes en artes, deriva en el desperdicio pedagógico de espacios reales de regeneración estética.
Si bien el escenario burocrático brevemente descrito puede resultar poco menos que depresivo, existen distintas posibilidades de reversión de condición estética de desarrollo crítico. Más que estrategias didácticas de formación, se trata de acciones estéticas de carácter endémico, producto de procesos formales de activación pedagógica y poética
.
Habida cuenta de las libertades de cátedra otorgadas a los docentes en artes en tanto agentes formativos institucionalizados, y de los huecos o puentes textuales existentes en las mismas Fuentes que restringen sus marcos de acción inmediata, pero que permiten -siempre- la inserción o consolidación de proyectos estéticos de atención/regeneración sociológica y comunitaria (política); el aprovechamiento del espacio formal dedicado a las artes en los distintos niveles de educación básica, dependerá exclusivamente del docente quien, sin importar su origen formativo (magisterial o artístico), cuenta con las herramientas prácticas y teóricas suficientes para impactar de forma significativa en la vida de los educandos, incluso en etapas de inducción oficiosa.
Derivado del estudio dentro de la clase y posteriormente de las lecturas, analizando detenidamente la figura del docente como un agente creativo y de formación social, parece pertinente ubicar a este agente en cuestión dentro de la esfera cultural en la que estamos inmersos, a elección particular, en función del desarrollo de una comunidad determinada.
ResponderEliminarEl agente creativo dentro de este tramado cultural, actúa como una célula autónoma (hasta cierto punto) con capacidad de acción, reacción y transformación al redefinir con el día a día el ejercicio de enseñanza- aprendizaje.
Como agente político posee un poder que le permite crear de manera dinámica modelos simbólicos a partir de la practica individual y de manera subjetiva (esto es, por medio del comportamiento frente al grupo, las ideas, y la actitud) o bien de manera objetiva (formas visibles dentro de la sociedad en la que se desenvuelve, como desempeño dentro de institución o vestimenta) que por medio de la enseñanza comparte con los que le rodean de manera directa o indirecta.
Dentro de este ejercicio y en varias ocasiones no muy en el fondo, se puede observar como en el poder de acción ante la sociedad determinada, se encuentran ciertas condiciones de la identidad de dicho agente.
Definiendo a la identidad como el “vaivén” de la autoafirmación del Yo y la reafirmación de los Otros, es decir, el reconocimiento del valor centrar de cada individuo y su relación con el mundo, se teje una entramada compleja de hilo fino, en la cual se combinan identidades, desde la particular, que define rasgos singulares que hacen único al agente creativo, pasando por su capacidad de distinción (que a su vez involucra el sentido de pertenencia a un colectivo específico, que le permita compartir ciertos valores y sentimientos afines con los agentes ) hasta ser parte de la construcción de una realidad común al grupo social y definir en conjunto una identidad plural dentro de la sociedad establecida a la que pertenece.
Así la acción del agente creativo se expande como gota de tinta en el papel, llega al más mínimo poro de la esfera socio-cultural, produce un impacto dentro de cada individuo así como en su entorno, agrega en el mejor de los casos, un valores significativos propios e la sociedad en la que está inmerso , genera realidades favorables como desarrollo, sentimientos de autoestima u orgullo de pertenencia, o por el contrario, estigmas similares al rechazo, retroceso y estereotipos desagradables que, igualmente, definen la identidad.
Como agente de cambio cultural, el docente en educación artística depende del reconocimiento y aceptación de esta función social, pues en este acto reside su éxito.
ResponderEliminarMás, en los márgenes estrictos que impone, una conducta histórica mundial de control de masas, (Michel Foucault, Vigilar y castigar, 1975) se le obliga a entregarse de manera autómata a la condición oprimido-opresor, (paulo Freire, pedagogía del oprimido,1969) al aceptar como única línea de desarrollo lo establecido en planes educativos, que excluyen la gama de procesos de creación cultural, pertenecientes a los grupos originarios o emergentes de la nación, (textos culturales) siendo estos, la fuente mas basta del lenguaje simbólico de la cultura.
El docente debe cumplir, al menos, con la versión idealizada, del profesor responsable impuesta por el sistema, que lo ubica ante la sociedad, como referente de la conducta ciudadana, lo cual termina limitándolo a una versión rígida e imparcial que dista del quehacer humano, que enriquece al ser humano, el acto amoroso de la enseñanza, entendido así el docente en el libre ejercicio del estudio, reconocimiento, promoción, rescate, preservación de nuevas manifestaciones culturales del medio, permitiría el libre fluir de la formación estética de la realidad social de la nación y no la estancada versión impuesta que hoy se nos presenta en favor de mecanismos de control en vigor.
“la cultura es, antes que nada, habitus… “la cultura realmente existente y operante es la cultura que pasa por las experiencias sociales y los mundos de la vida de los actores en interacción” [Pierre Bourdieu, Le sens pratique, op. cit., p.87.] Cita señalada por [Gilberto Giménez, Teoría y análisis de la cultura, p. 80 – 81].
ResponderEliminarHaciendo reflexión de esta observación de la cultura y vinculando esta concepción con el papel del docente en las artes, se puede entender que la cultura forma hábitos, estas conductas jugaran un papel muy importante dentro de la estructura de la sociedad de una manera virtuosa o incompleta. Por consiguiente, el profesor tiene que formar un reconocimiento simbólico dentro de un proceso de entendimiento de identidad y dinámica cultural, perteneciendo y participando como un ser individuo en el entorno y como un ser colectivo dentro de el entorno social.
Concretar el enfoque de la enseñanza y desarrollar la gestión de la misma como un medio de difusión y promoción de la cultura, implicara un diálogo entre lo objetivo y subjetivo, es decir, el docente se relacionara y participara en dos espacios o dimensiones como: agente creativo y agente político, entendiendo esta interacción a modo de que ideologías y prácticas realizadas por el docente desde estas dos perspectivas, le harán cuestionar la relación entre sujeto – alumno y sujeto – maestro. Sin embargo, esta relación estará condicionada en un porcentaje por la dinámica social y en otro porcentaje por la dinámica económica que hacen una segmentación ideológica además de concebir de una manera distinta el propósito de la enseñanza.
Los docentes en artes somos unos de los principales agentes de construcción de la identidad, porque expresamos nuestra cultura, la identidad de cada cultura, cada cultura expresa su incertidumbre creativa. Ahora se que que la docencia en artes es mitad pedagogía y es 100% estética.Nuestra función en la transmisión de los marcos estéticos, parte de nuestra identidad individual ó colectiva, de nuestra cultura ó alguna cultura, el arte es parte de nuestra formación. Los planes y programas de estudio desarrollados por el sistema educativo Mexicano es producto editoriales de redacción.La formación de los docentes en artes deriva en el desperdicio pedagógico cuando son espacios reales de regeneración estética. Sin importar nuestro origen formativo ya sea magisterial o artistico, contamos con las herramientas para impactar en la vida de los educandos como docentes.
ResponderEliminarEl docente tiene la función de restaurar el tejido social como agente creativo, tomando cuenta las formas simbólicas (por así decirlo) ya estructuradas, tales como, los modos de comportamiento (individual ó colectivo) costumbres etc. Que son códigos socialmente compartidos, los cuales sufren fuertes cambios por los "procesos de actualización" ó innovación de valores simbólicos, provocando una perdida de identidad sociocultural.
ResponderEliminarA partir de acciones el agente político debe transitar en un contexto social interviniendo con practicas culturales, donde la autonomía debe romper con los nudos institucionales (para no ser absorbido por el sistema) esto lo relaciono con lo señalado por Zygmun Bauman, respecto a "el apetito de conocimiento" [ Los retos de la modernidad liquida]. Considero que la cultura debe ser el proceso de actualización y transformación (colectiva e individual) de las relaciones interpersonales en los contextos socialmente estructurados.
El agente creativo debe tomar en cuenta como base fundamental un DIAGNOSTICO SOCIAL (individual y colectivo) para entretejer la cultura presente en el trabajo, la escuela y el socio familiar (en mi punto de vista personal) para lograr penetrar en el tejido social la experiencia artística ó cultural, que pueda producir efectos tales como: entusiasmo, identificación pasional y enfocar ciertos aspectos de la cultura permitiendo la participación e involucrar a la gente en dicha problemática, para generar conciencia de pertenencia en la sociedad, para definir la intervención y el rescate sociocultural de identidad individual principalmente.
Examinando la lectura ( Teoría y Análisis De La Cultura Vol. I: cap. 4, 5, 6 y Vol. II: cap. 6, 7, 8, Giménez Montiel Gilberto, Conaculta, 2006).
ResponderEliminarEl discurso social de la cultura se encuentra en la concepción del significado de identidad. Las transformaciones de esta identidad se marcan por los factores modernizadores: gestaciones de progreso (históricas, ideológicas) que dan pie al desarrollo de tecnologías, movilizaciones de migración, orden de economía, para la construcción del futuro.
Con la aparición de estos indicadores se teje una dimensión de múltiples puentes que trasladan comunicación e información, construyendo una identidad de la libertad del ser; condicionada por una política cultural, este organismo marca por medio de una ley cultural: hábitos (funciones y prácticas vinculadas a las experiencias particulares y generales) regida a su vez por una curaduría social (estado, nación y grupos de poder quienes moderan y eligen los roles identitarios y los espacios de pertenencia) en las que opera el valor de las representaciones estéticas; puente cuya intención es organizar y conducir estas elecciones hacia la distribución de modelos individuales y colectivas. Esto mediante mezcladas teorías de sistemas simbólicos (el imaginario del pensamiento) en el cuál, se encuentran ensimismadas las representaciones ideológicas del rito y la memoria.
La problemática de identidad colectiva (reconocimiento de los otros como semejantes y diferentes) producida por estos detonantes, transforma procesos evolutivos que conciben propósitos de desarrollo de progreso: proyecto de política: englobando la expansión territorial, espacial y espiritual junto a un proyecto de educación: componente donde cada individuo construye su humanidad; sin embargo, este elemento complementario es usado como un mecanismo que juega con el significado de la libertad funcionando como símbolo de salvación o perdición.
Tomando del comentario del compañero Eder Ortiz, me gustaría dirigir mi comentario hacia el punto de los procesos de actualización y como influyen de manera directa e indirecta al desarrollo de la sociedad en la que actúa el agente creativo.
ResponderEliminarSabiendo que, las acciones de agente, están sujetas a bases de construcción del orden social, que responden a normas y planes de la institución a la que corresponde, el agente actúa dentro de estos limites marcados y ya dentro de estos, ejerce su derecho libre de utilizarlos como herramientas constructivas para generar nuevas propuestas que correspondan a sus intereses como individuo y como parte de una sociedad. L a actualización implica entones, tomar en cuenta el contexto general de acción y los resultados que se obtendrán en pro del desarrollo y la libre acción, dentro de dichos parámetros.
Para esto el agente debe de hacer uso de su creatividad, esto es, generar estrategias efectivas (para la generación de aprendizaje socio-formativo y significativo) que tanto cumplan con lo establecido, como que desarrollen las exigencias del momento, ya que de lo contrario, al ser el agente, parte funcional de la sociedad a la que pertenece, puede influir de manera negativa en el proceso de los demás individuos en los que sus acciones estarán repercutiendo, no intencional pero si directamente. Y no imaginar un caso desfavorable, donde el agente creativo utilice su poder político para deliberadamente, incidir en los individuos a su alrededor.
La función de la enseñanza está tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta obligado admitir que cualquiera puede enseñar, lo cual por cierto suele incomodar a los pedagogos que consideran al oírlo destituidos en la especialidad docente que creen monopolizar (Savater: 1997).
ResponderEliminarEl sistema educativo ha experimentado un decremento en el alfabetismo de la formación artística, entendiendo este mecanismo de aculturación, desde los entornos educativos informales (sociedad), el docente en artes ha generado integrar la nueva cultura educativa, en la cual debe acercar a los estudiantes la cultura de hoy, no la cultura de ayer, pero siempre en base a una razón y no a la simple implantación porque es lo que toca o, en su defecto, porque está de moda.
Una de las principales funcionalidades de este mecanismo de aculturación es establecer una relación que privilegie la calidad y la efectiva difusión a todos los niveles de educación básica de la sociedad..."la formación básica en literatura, música, artes plásticas y otras expresiones artísticas que le permitan disfrutar mejor de la vida a los estudiantes"(UNESCO-Emilio Tenti: 2006)
La educabilidad artística busca transcender en la calidad de los principios formativos de la apreciación del arte a través de su conocimiento, constituyendo así a las futuras generaciones encaminadas a la formación de una sociedad con mayor pertenencia y respeto por su medio social y cultural.
En el campo de la formación docente se considera que los profesores en educación de cualquier rubro constituyen las sociedades del conocimiento. Y la educación artística nos hace comprender la importancia de la innovación y la creatividad en nuestras vidas como un mecanismo clave de interacción social.
Hablar de la función pedagógica y social del docente en artes, es hablar de un suceso cognitivo y afectivo, de una comprensión de lo objetivo, y lo subjetivo como bipolaridades. En esta área se propone potencializar habilidades y estimular la capacidad creadora de los estudiantes para que el futuro cercano y lejano se convierta en el ser capaz de transformar su medio ya sea familiar, escolar o social con el aporte de sus aptitudes innatas y que a su vez lo impulsaran a buscar una mejor calidad de vida donde conserve el sentido de su identidad.
la conciencia opresora, el de los hombres opresores y el de los hombres oprimidos en una situación concreta de oprecion"(pedagogia del oprimido paulo freire)pag 36.por medio de la educacion la sociedad se encuentra manipulada por los grandes "opresores"(goierno) ya que castran al sociedad haciendo de esta poco analítica y reflexiva e individualista floja ,mediante el sistema brindado por el gobierno a la educación. nos hacen esclavos modernos.
ResponderEliminarel oprimido al adquirir poder se vuelve opresor un opresor peor,por todo el contexto que nos envuelve, nos manipulan por medio de la educación y medios de comunicación ,al no tener conciencia los esclavos modernos no refutaran nada.
la función del docente es crear conciencia por medio de la educación, no castrar a la sociedad humanizarlos enseñarlos a ser individuos pensantes y racionales individuos con identidad.
La visión que tiene el Estado del maestro de Artes es un reflejo de la visión que tienen la sociedad del mismo. Más alla de compartirla o no, el arte es relegada al último de los lugares en la jerarquía de importancia. No es que (únicamente)el Estado este mal, todo es un entramado de aciertos (pocos) y desaciertos que se interactúan y reflejan entre sí.
ResponderEliminarConsidero que en lugar de pensar que el programa que propone el Estado es una manera de controlarnos, ya en el aula, el docente de artes tiene la posibilidad de conducir su trabajo para así impactar de manera positiva en sus alumnos. A pesar de que el programa es un estandar, se puede utilizar como un apoyo y lo podemos adecuar a las necesidades de los educandos y a nuestros objetivos, formando una sensibilización hacia las artes.
La concepción de las artes en las distintas culturas através del tiempo ha sido de gran importancia ya que sus aportaciones en los distintos campos de la ciencia y de la historia han dejado un gran legado envuelto en una amplia gama de símbolos que le da a cada cultura una identidad especifica esto hace una desfragmentacion global de los pensamientos psicológicos y constructivos de cada región ocupada en nuestro sistema existencial territorial.
ResponderEliminarGilberto Giménez Montiel nos habla sobre las transversalidad en la que se encuentra envuelta la cultura hablando de un termino general en el termino transversal giménez nos explica como cada cultura tiene un lenguaje que se puede traducir en diferentes términos sociales de forma universal y que existe una conexión entre ellas.
Sobre la memoria colectiva habla sobre algunas bases sociales sobre la memoria colectiva que se genera de manera conjunta en la cultura, otro de los aspectos que toca son estos rasgos africanos que existen en America como estos siguen aun latentes, también se enfoca sobre la simbología del movimiento neo-zapatista.
Habla sobre la dinámica social como generadora de las diferentes tradiciones, modas, los gustos y la relación que existe entre culturas hegemónicas y subalternas que le dan aun lugar ciertos rasgos de identidad.
Gilberto giménez en su libro “teoría y análisis de la cultura” crea un rompecabezas filosófico y critico que nos describe por medio de un lenguaje muy difícil de descifrar donde nos explica los puntos que existen en las culturas como puntos de creación y identidad social.
Noemi Martinez V. Domingo 29 de julio del 2012. En el ámbito de lo educativo nos vemos inmersos en un contexto y en un momento histórico, en el cual, como integrantes de una sociedad así como agentes políticos de la misma, los docentes en general así como aquellos que atienden el área de las artes, se encuentran con que las “ decisiones de un gobierno (plasmadas en la publicación de materiales didácticos, las asignaciones de presupuesto, la suscripción de acuerdos y otros actos de los cuales ha quedado testimonio) que denotan una combinación paradójica de innovación y continuidad”( Politicas culturales y educativas del Estado Mexicano 1970 a 2007 Bernardo Mabire ) afectan nuestra practica pedagógica, que o somos agentes políticos de cambio o seguimos fomentando el sistema en el que trabajamos, a lo cual el docente puede ser lo primero, porque su trabajo puede ir mas allá de cubrir sistemáticamente el programa, porque cada día que estás en el aula tu labor es más profunda y comprometida si tú así lo decides, proponiendo lo innovador desde la adquisición de una conciencia y el análisis del hecho político que enfrenta.
ResponderEliminarEl sistema Educativo actual, manifiesta un trasfondo político de carácter controlador y conductista, que se evidencia desde el orden estructural de la Secretaria de Educación Pública, como en las lagunas en cuanto contenido temático de los programas de educación artística, ramo que nos compete, así como en el currículum oculto, entre otros tantos caracteres; lo que ha generado como consecuencia, la perdida de conciencia evolutiva individual, haciéndonos siempre ajenos a nuestro pasado y sin esperanza visible a un mejor futuro, manteniéndonos sin embargo, fuera de nuestro presente que es vigente y única herramienta segura de cambio significativo en la percepción de la vida.
ResponderEliminarLas artes como medio de transformación del individuo, por el profundo impacto que lleva consigo en el ser humano al permitirle ser fuente inagotable de expresión por su cualidad creativa, se ha visualizado como tal en las esferas del poder, y éste, muestra una clara imposición de estigma y estandarización, para lograr el doble discurso de incluirlo en la educación como muestra de apertura a la sensibilización, pero limitándolo en sus formas y contenidos cuando se llevan a cabo en la realidad.
Y esto se sucede cuando desde la institución académica artística, se forman “profesionales” del área, con un enfoque meramente especialista, bajo formas pedagógicas arcaicas europeas que salen completamente de su contexto, generando en su gran mayoría, artistas desinteresados de su función social regeneradora, tan urgente en el país. Esto, aunado a que muchos jóvenes en la actualidad, que hemos tenido la oportunidad de cursar un nivel licenciatura, venimos dotados de modelos académicos conductistas e incompetentes, que nos han delegado un desinterés por otros aspectos que nos nutren en un contexto social y cultural propio de la vida inherente. Afortunadamente, estos modelos de percepción y acción, se pueden cambiar.
Es cierto que la aplicación docente por parte del artista, ha sido en muchos casos, la fuente primera de ingresos inmediatos y seguros, sin embargo, muchos al repetir el modelo adquirido, generan en el alumno límites que se manifiestan en la falta de públicos y espacios donde se desarrolle la actividad artística.
Entre las visiones pedagógicas actuales, en cuanto a música se refiere, hay dos posturas determinantes. Los que defienden la idea que solo un profesional debe enseñar la disciplina en cuestión, pues no dará pie a errores fundamentales para un buen desarrollo creativo (por ejemplo Cesar Tort), como los que se mantienen enseñando los aspectos musicales como medio de mera expresión y sensibilización, y solicitan a los docentes del magisterio que se involucren y den lo mejor de si, dado la urgente necesidad en esas zonas marginadas, donde es de vital importancia abrir panoramas a los chicos que las tienen más limitadas (Luis Ma. Pesscetti).
Al respecto, y a modo de conclusión, mi postura es conciliadora. Como académica, soy consciente de la obligación que tengo como artista de generar acciones estéticas, sin dejar de lado estrategias didácticas que pueden nutrir dichas acciones, y considero que esta tarea debe repercutir no sólo en las aulas, sino también en los docentes, para lograr un impacto de mayor amplitud y como medio de activación pedagógica que vaya nutriendo e inyectando de motivación artística, cada vez mas a la sociedad en general, sin importar su contexto sociocultural; aprovechando, en este sentido, las mencionadas lagunas que existen en el programa de educación musical actual, para lograr dichos objetivos.
El docente o maestro debe de concebirse como el agente efectivo del proceso de aprendizaje, pues en definitiva tiene que reconocer que la enseñanza es su principal dedicación y su profesión fundamental, el educar.
ResponderEliminarYa que el Docente- Maestro desempeña la labor de agente de formación social, pues en teoría transmite marcos teóricos y perceptuales de una realidad y de acuerdo con esta función tiene la posibilidad de incidir de tres maneras distintas como formador. 1.Cultural. Como figura de consolidación comunitaria e identitaria dentro del imaginario colectivo. 2.Institucional. Como instrumento de estandarización ideológica, regulador y administrador de la identidad social. 3.Estético- política. Como agentes políticos que deciden e inciden en el desarrollo de la comunidad.
Y es aquí donde el docente con esa visión estética debe incidir en el alumno, desde la educación y no desde la instrucción, porque al educar, el maestro está generando un proceso de socialización en el alumno, tal como lo considera Vigotski, en la teoría de la Zona de Desarrollo Próximo, que puede describirse como:
“el espacio en que gracias a la interacción y la ayuda de otros, una persona puede trabajar y resolver un problema o realizar una tarea de una manera y con un nivel que no sería capaz de tener individualmente”
Ya que el estudiante esta asimilando y aprendiendo conocimientos materializados en habilidades y valores que en teoría tendrían que producir cambios intelectuales, emocionales y sociales en el alumno y con esto fomentar un proceso de estructuración analítica y critica en su pensamiento para la utilización y transformación de su entorno. En cambio la instrucción solo es un conjunto de reglas o enseñanzas estructuradas para un fin completamente alejado a la generación del pensamiento analítico y razonable.
Ahora bien, en teoría el docente debería tener esta función dentro de la enseñanza y de esta forma estaría cumpliendo con el objetivo de enseñar-aprender pues invita al estudiante a no jugar el papel pasivo dentro de su educación, más bien lo incita accionar en el exducere3 de su propia vida para generar un cambio. Y es aquí donde el arte dentro de la educación puede facilitar esta tarea, ya que al utilizarla como herramienta en procesos educativos, puede facilita la expresión, la comunicación, el crecimiento interno e incidir de forma significativa en la calidad de vida del estudiante, porque el arte simplemente pretende despertar la sensibilidad de lo estético y puro en el ser humano, equilibrando la balanza del crecimiento espiritual del hombre y la época frívola y escéptica que el mundo vive.
ResponderEliminarY es en este punto donde se abre la brecha para que el artista pueda tener una función importante en el proceso transformación social desde el aula, desarrollándose como docente y transgrediendo a la sociedad como agente de cambio político, porque bien, “ser maestro es un acto de fe. Fe en la posibilidad de cambiar al mundo educando, fe en el individuo, fe en la supremacía de la riqueza intelectual.” (Riba: 2005)
Es por ello, que nosotros como artistas, debemos de cuestionarnos sobre la función social y pedológica que tiene el docente en artes dentro de esta sociedad. Ya que, dentro de mí, el arte desempeño un papel importante en mi crecimiento humano y en mi calidad de vida, acrecentando principalmente mi espíritu como hombre, pero sobre todo formo una conciencia y una postura ante mi realidad inminente, en pocas palabras el arte logro en mí, lo que la educación formal que brinda el sistema no, Dotarme de una personalidad, y tomando a Juan Delval como referente en esto, el expresa:
“una persona capaz de pensar, de tomar decisiones, de buscar información relevante que necesita, de relacionarse positivamente con los demás, cooperar con ellos, es mucho mas polivalente y tiene más posibilidades de adaptación que el que sólo posee una formación específica.” (Sabater: 1997)
Entonces, tomando en cuenta todo lo anteriormente visto y pensando que la demanda actual en la educación es incorporar sistemáticamente la creación de la personalidad en el individuo, me pregunto, a caso ¿el artista no puede utilizar a la educación como una plataforma de transformación social conjuntando a la pedagogía y el arte? ya que Ya que si la pedagogía es el arte de educar y el arte la herramienta para sensibilizar, ¿por qué no buscar que ambas sean las que transformen al ser humano y creen en él una personalidad critica y analítica de su realidad y todo partiendo desde el aula y ya no únicamente desde la galería, la obra de teatro o el concierto?